
DF (26 marzo 2004).- La
negociación del TLC con Japón fue favorable para el sector químico
del País, el cual tendrá acceso preferencial a 91 por ciento de
sus productos a partir del momento en que entre en vigor el acuerdo, afirmó
José Luis Uriegas, presidente de la Asociación Nacional de la Industria
Química (ANIQ). El
representante empresarial destacó que existe un potencial interesante de
mercado, sobre todo para especialidades químicas utilizadas en la industria
farmacéutica, las cuales tienen una gran demanda en Japón. En
entrevista, Uriegas mencionó que se trata de un mercado atractivo, pero
ahora también es necesario ampliar las posibilidades de intercambio comercial
con Sudamérica, especialmente con Brasil. "Aunque
el acuerdo con Japón fue muy favorable para nosotros como industria, hay
que ampliar las posibilidades de intercambio comercial con Brasil, donde la industria
química tiene un mercado natural y amplias posibilidades de colocar productos",
dijo. Estableció
que durante el proceso de negociación el gobierno mexicano entendió
las asimetrías de la industria y defendió una apertura gradual para
los japoneses en plazos más largos de los que tienen los industriales mexicanos. Por
su parte, Guillermo Miller, encargado de la sección de Comercio Exterior
de ANIQ, precisó que no haber firmado el acuerdo comercial en octubre pasado,
cuando el presidente Vicente Fox estuvo en Japón, fue muy favorable para
la industria porque ayudó a flexibilizar la postura de los japoneses en
temas que estaban atorados. "Todas
las reglas de origen que solicitó la industria química para evitar
triangulaciones de países como China, que era un gran temor del sector,
fueron aceptadas y quedaron integradas al acuerdo", dijo. En
cuanto a los calendarios de desgravación, el representante de ANIQ comentó
que se respetó la diferencia de las economías y se reconocieron
las asimetrías entre ambas industrias. Apuntó
que Japón elimina aranceles en forma inmediata, a partir de la entrada
en vigor del acuerdo, en 91 por ciento de las fracciones arancelarias, mientras
que la industria mexicana lo hará en 44 por ciento de las fracciones. En
los primeros cinco años, agregó, la desgravación para Japón
será de 5 por ciento y para México de 9 por ciento de los productos,
mientras que el restante 4 por ciento se desgravará a 10 años para
los japoneses y México conserva en ese segmento sus productos sensibles,
que representan 47 por ciento de las fracciones arancelarias. Mencionó
que la industria química tiene 3 mil 500 fracciones arancelarias de las
15 mil que existen y el comercio exterior entre Japón y México en
este sector es de unos 240 millones de dólares
(Fuente: mural)
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